Paella valenciana, una llamada a lo que es importante

Hablale a alguien que se ha criado en Valencia y sus ojos se llenarán de brillo solo con nombrarla, la paella valenciana, la suma máxima de la sangre y del sol, del mar y del campo, de la humildad que hace falta para hacer las cosas grandes.

Solo quien ha nacido en un país mediterráneo lo siente así, la llamada del mar, de la tierra, del sol, del vino son cosas que nunca se pierden, que se traspasan de padre a hijo, de abuelo en nieto.
Puedes vivir toda la vida en la ciudad, pasarlo muy pero que muy bien en ella, pero siempre hay una llamada a las orígenes, a la comida del sol y de la familia, que nunca se puede olvidar.

La paella valenciana nos enseña unas lecciones importantes sobre la vida y la gastronomía que nunca deberíamos dejar atrás.
 

Nunca olvidarse de la tierra - la llevamos dentro

Vivimos en un mundo globalizado, tenemos la suerte de poder comer exótico y variado, de poder hablar muchos idiomas y de conectar con gente que vive a millones de kilómetros, pero hay algo que toda la gente del mediterráneo, de España hasta Grecia tenemos dentro y es esa tierra soleada con sus viñas que era el sitio perfecto para una celebración en familia; que seguimos haciendo con cenas en terraza, comidas en jardín y momentos todos reunidos en casa.
La cocina honesta, humilde y orgullosa de nuestros abuelos, que con gestos lentos preparaban una comida de campo y de aprovechamiento para toda la familia nunca se nos va a olvidar.
Muchos grandes chefs privados han traído inspiración de esto y lo repiten en su trabajo diario.
Preparar una paella en Valencia ( y no solo allí) es como preparar un momento para el disfrute de la familia, bien lo sabe un chef profesional, y bien nos acordamos todos, que el mejor momento no es solo el que te sientas a comer, sino que también se disfruta acercándose al cocinero, preguntando, compartiendo una charla y unos sorbos de vino.

Tener orígenes humildes no es una vergüenza, sobre todo en la cocina

Cuantos platos que hoy son unas auténticas delicatessen han nacido como humildes?
La historia de la paella Valenciana nos lo dice bien claro: se aprovechaba todo lo que los campesinos tenían a la mano, para comer todos juntos a la tarde después del duro trabajo del campo.
De aquí nace la tradición que todos conocemos, de comer una paella en familia sobre todo para una ocasión especial o en el día de fiesta.
A lo largo de los años la paella valenciana fue todo un reto para los mejores cocineros profesionales, y un recuerdo que cualquiera que haya vivido en la comunidad Valenciana se ha llevado de vuelta en la maleta, importando esta fiesta familiar a en su País nativo.

Tolerancia y feminismo se pueden aprender, también sentadose a comer

Como dijo recientemente Luciana Littizzetto, actriz italiana “la paella es un símbolo [..] de acogida y de tolerancia también gastronómica, piensa cómo consigue que esté junto de todo, pescado, pollo, verduras!” Y podríamos añadir, que es un símbolo mediterráneo, donde todo es diferente y igual de una forma muy especial, donde la gente se siente unida gracias a la sangre y al sol de un mar que no se puede olvidar.
Y sabéis porqué a veces nos equivocamos y llamamos paellera la sartén donde se cocina la paella?
Paellera en Valencia no es la sartén, es la mujer que prepara la paella, como una chef a domicilio experta, era la mujer la encargada de cocinar el pasto más importante del día para los trabajadores.
El nombre de la sartén paella sin embargo es muy antiguo y viene del latín patella, ha llegado hasta nuestros tiempos gracias al hecho que la paella valenciana ha pasado de ser un simple comida a ser un verdadero elemento de identidad.

"No hay nada como casa" decía Dorothy en el Mago de OZ, y no hay nada como una paella para un Valenciano, vamos digo yo.

Quieres disfrutar de una experiencia única en familia? No te preocupes de nada y escoge lo que más te guste consultando nuestros menús

 

*Retrat de Vicente Blasco Ibañez por Antoni Fillol i Granell, fuente Viquipedia

Autor - Manuela Pirrone para URBAN CHEFS